Escrito por mi querido compi Luis Ponte... solo para que sepais que su casa está encantada... los gatos hechan sangre de la boca e cosas extrañas pasan al rededor de su pequeña mansion
(basado en acontecimientos reales y deformados sin la participación de sustancias alucinógenas)
Dicen que en esto de la cooperación hay que estar muy cerca de las poblaciones con las que trabajamos; ahí se comienza para poder ser colectores de aspiraciones y poder contribuir a canalizar nuestros recursos y los suyos de forma lo más beneficiosa para todos y todas.
La experiencia que tuvimos ayer un compañero de la cooperación y yo, así lo indica.
Era un día como cualquier otro, había caído la noche y medio cielo se desplomó en jarros de agua. Y nosotros… caímos también. No caímos en la cuenta de que la calle donde vivo es una cuenca hidrográfica que daría envidia al Manzanares. No.
Caímos en un agujero de las alcantarillas torrentosas de Bissau. Fuimos engullidos al mejor estilo de “sin noticias de Gurb”. Hasta el cuello, lo cual se agradece, porque en alguna de las décimas de segundo que tardamos en reflotar pensé que quizás íbamos a ir a parar al país de Alicia, al de la sirenita, a un agujero de hobbit, al laberinto del Fauno o a buscar a Nemo sin quererlo.
Cuando ya acariciábamos la idea de llegar a casa, limpiarnos y secarnos fue cuando vimos a un hombre perfectamente vestido cruzar el torrente sin apenas mojarse las chilabas. Nos animó a cruzar su pulcritud como de aparecido y también, hay que decirlo, el cansancio de llevar tiempo participando como únicos asistentes al el concurso-de-camisetas-mojadas-de-cooperantes-masculinos-en-las-calles-de-Bissau. Llegamos y nunca mejor dicho a conocer el terreno, a palparlo, incluso a conocerlo por dentro. Nos sumergimos en su mundo. Nos mojamos. La cosa fluía como nunca. La propia comunidad era la que nos canalizaba. Parecía un buen proyecto de riego y de producción de ranas. De pesca de bonitos.
Tuvimos impacto pero era insostenible.
De no haber sido musulmán, aquel hombre que nos iluminó el camino, hubiera creído que era Cristo cruzando las aguas. Al parecer era una contraparte un poco bromista.
Dedicado al “chico del charco”.
Esperemos no haber pillado tifus.
miércoles 15 de octubre de 2008
Até Sempre Gianni
Foi com grande espanto que todos nós recebemos a noticia do falecimento de Gianni Barsotti. Na realidade, ninguem se preocupa se apanha ou nao o virus de uma das doença mais mortais do continente africano. O nosso pensamento é sempre: "Tenho capacidade de ter bons medicos, com o qual nem me preocupo a proteger". A grande liçao é de que sim nos devemos preocupar e proteger, nao sendo mais nem melhores que a populaçao local.Gianni era voluntario da ONG italiana LVIA e a sua zona de trabalho era Bissora. Sempre que vinha a Bissau, coincidiamos na noite para tomar um copo. Divertido, agradavel... fazia sempre umas caretas divertidas quando contava uma piada. Vai deixar saudades.
Hasta luego Gianni,
Marta
sábado 4 de octubre de 2008
Los Anti-Nobel!!!
Los ganadores en la XVIII edición de los Ig Nobel han sido, por categorías, los siguientes:
Paz: El Comité Federal Suizo de Ética sobre Tecnología no Humana, y el resto de ciudadanos suizos, por aprobar en abril pasado el principio legal de que las plantas tienen dignidad.
Literatura: El británico David Sims, de la Cass Business School de Londres, por su estudio, apasionadamente escrito, Bastardo: Una Exploración Narrativa de la Experiencia de Indagar dentro de las Organizaciones.
Medicina: El estadounidense Dan Ariely, por demostrar que la medicina falsa pero cara funciona mejor que la medicina falsa y barata. Publicó su estudio en el Journal of American Medical Association.
Ciencias cognitivas: Toshiyuki Nakagaki, Hiroyasu Yamada, Ryo Kobayashi, Atsushi Tero y Akio Ishiguro, todos ellos japoneses, y Agota Toth, húngaro, por demostrar en "Nature" que el moho mucilaginoso puede resolver puzzles.
Nutrición: Maximiliano Zampini (Universidad de Trento) y Charles Spencer (Universidad de Oxford), por demostrar que la comida sabe mejor si es crujiente, en un estudio publicado en Journal of Sensory Studies.
Biología: Marie-Christine Cadiergues, Christel Joubert y Michel Franc, de la Facultad de Veterinaria de Toulouse (Francia), por demostrar que las pulgas saltan más sobre los perros que sobre los gatos, en un artículo en Veterinary Parasitology.
Química (compartido): Los estadounidenses Sheree Umpierre, Joseph Hill y Deborah Anderson, por descubrir que la Coca-Cola es un espermicida efectivo, publicado por New England Journal of Medicine, y Los taiwaneses C.Y. Hong, C.C. Shieh, P. Wu y B.N. Chiang, por descubrir justo lo contrario y publicarlo en Human Toxicology.
Física: Los estadounidenses Dorian Raymer y Douglas Smith, por probar que un montón de cuerdas, pelos o cualquier otra cosa acaba enredándose y formar nudos, en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Arqueología: Astolfo Gomes de Mello Araujo y Jose Carlos Marcelino, de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), por descubrir hasta qué punto los armadillos pueden desordenar los restos en una excavación arqueológica. La investigación se publicó en Geoarchaeology.
Economía: Geoffrey Millar, Joshua Tyber y Brent Jordan, de la Universidad de Nuevo México (EEUU), por descubrir que las ganancias de una bailarina de striptease dependen de su ciclo menstrual. Lo publicaron en Evolution and Human Behavior.
Paz: El Comité Federal Suizo de Ética sobre Tecnología no Humana, y el resto de ciudadanos suizos, por aprobar en abril pasado el principio legal de que las plantas tienen dignidad.
Literatura: El británico David Sims, de la Cass Business School de Londres, por su estudio, apasionadamente escrito, Bastardo: Una Exploración Narrativa de la Experiencia de Indagar dentro de las Organizaciones.
Medicina: El estadounidense Dan Ariely, por demostrar que la medicina falsa pero cara funciona mejor que la medicina falsa y barata. Publicó su estudio en el Journal of American Medical Association.
Ciencias cognitivas: Toshiyuki Nakagaki, Hiroyasu Yamada, Ryo Kobayashi, Atsushi Tero y Akio Ishiguro, todos ellos japoneses, y Agota Toth, húngaro, por demostrar en "Nature" que el moho mucilaginoso puede resolver puzzles.
Nutrición: Maximiliano Zampini (Universidad de Trento) y Charles Spencer (Universidad de Oxford), por demostrar que la comida sabe mejor si es crujiente, en un estudio publicado en Journal of Sensory Studies.
Biología: Marie-Christine Cadiergues, Christel Joubert y Michel Franc, de la Facultad de Veterinaria de Toulouse (Francia), por demostrar que las pulgas saltan más sobre los perros que sobre los gatos, en un artículo en Veterinary Parasitology.
Química (compartido): Los estadounidenses Sheree Umpierre, Joseph Hill y Deborah Anderson, por descubrir que la Coca-Cola es un espermicida efectivo, publicado por New England Journal of Medicine, y Los taiwaneses C.Y. Hong, C.C. Shieh, P. Wu y B.N. Chiang, por descubrir justo lo contrario y publicarlo en Human Toxicology.
Física: Los estadounidenses Dorian Raymer y Douglas Smith, por probar que un montón de cuerdas, pelos o cualquier otra cosa acaba enredándose y formar nudos, en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Arqueología: Astolfo Gomes de Mello Araujo y Jose Carlos Marcelino, de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), por descubrir hasta qué punto los armadillos pueden desordenar los restos en una excavación arqueológica. La investigación se publicó en Geoarchaeology.
Economía: Geoffrey Millar, Joshua Tyber y Brent Jordan, de la Universidad de Nuevo México (EEUU), por descubrir que las ganancias de una bailarina de striptease dependen de su ciclo menstrual. Lo publicaron en Evolution and Human Behavior.
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